Festival Corona Capital 2018, nuestra experiencia

Festival Corona Capital 2018, nuestra experiencia

noviembre 19, 2018 Desactivado Por Dani Navarrete


 

Llegó la fecha del año, uno de los festivales más esperados para los amantes de la música alternativa internacional se dio cita éste fin de semana, 17 y 18 de noviembre en el ya conocido Autódromo Hermanos Rodríguez. El Festival Corona Capital daba mucho de qué hablar desde el día que anunció su cartel para su novena edición que incluyó artistas consagradísimos y varias propuestas nuevas que vienen pisando fuerte con sus estilos y sonidos. Disfrutamos muchos de los actos que se presentaron en los escenarios y la gente que asistió fue muy variada, pero podría decirse que este año el público fue en su mayoría de jóvenes. Aunque hubo clima en su mayoría frío, nada evitó que los asistentes pasaran un buen rato.

 

Día 1. Sábado 17 de Noviembre

Gus Dapperton fue quien inauguró mi día y creo que fue una gran opción, ya que tanto él como su banda, traían una energía increíble, tocaron casi con el sol dándoles de frente pero nada los frenó para darlo todo. Con melodías pegajosas, sintetizadores brillantes y mucho carisma, lograron conquistar al público que se acercó a escuchar.

Tenía curiosidad de ver a Clairo porque noté su presencia redes sociales, así que me uní a la juventud que esperaba con ansias su salida. Con su nombre de fondo en una tipografía tipo Barbie, tres músicos y peinada con una coleta, la cantante salió a recibir a su público que no dejaba de gritar cada que les preguntaba cómo estaban. Hubo algunas fallas de audio y en los visuales, pero a la gente eso no le importó. Tiene una voz muy suave, su personalidad es magnética, pero uno no logra entender por qué, la música y lírica son sencillas. Tiene potencial, tiene energía solo que parece que su “personaje” no le permite soltarla del todo. A los asistentes y fans les encantó, a ella pareció que también.

Continué con Yungblud, a quien no conocía pero me recomendaron. Me sorprendió desde el inicio. Primero, noté que tenía una férula en una pierna y estaba ahí saltando y corriendo, su energía estaba al tope, la gesticulación de su rostro es increíble y realmente se notaba su emoción por estar ahí. Fue uno de mis actos favoritos del día, la música es buena, tiene alma, uno puede notar que Dominic realmente tiene esa garra, aún a su corta edad. Sólo lo acompañaban un baterista y guitarrista, a quien besó en un momento de su presentación, y su playera de rayas negro con rosa, me recordó a esa época donde My Chemical Romance era lo mejor.

Mucho me habían hablado sobre Pond, así que mis expectativas eran altas. Las cumplieron. Desde el principio hubo un misticismo envolviendo a los asistentes, todos los integrantes tenían algún componente que los hacía brillar, Nick Allbrook, el vocalista, me dio la impresión de ser un reptil espacial con su maquillaje y movimientos. Amé las atmósferas que crearon con sus sonidos y las armonías que sus voces nos dieron, fueron un gran highlight en el día.

Sparks fue una de las bandas que más se me quedaron grabadas por su belleza, siempre he pensado que los años no pasan en balde y ellos lo demuestran. Los hermanos Ron y Russell Mael acompañados de músicos muy talentosos, nos regalaron una increíble muestra de amor a la música, que oscila entre ondas teatrales, glam y hasta new wave. Me encantaron sus personalidades en el escenario y cómo prueban que la energía y el amor a lo que haces siempre se mantiene.

Seguí mi día con Shannon and the Clams, que fue un descubrimiento muy interesante. Me pareció increíble cómo Shannon usa su voz, no es la clásica cantante de rock, hace mil cosas más y toca el bajo estupendamente. Los visuales fueron buenos, aunque un poco improvisados, la gente no paraba de bailar y la banda en general se notó muy alegre con la respuesta.

Quise revivir mis años de emo viendo a Panic! At The Disco, no pasó así, porque solo tocaron como tres canciones de aquellos días, pero aún así me gustó mucho lo que vi. Brendon Urie es el único integrante original de la banda, así que posiblemente podríamos decir que ya es un proyecto solista. Él se veía muy bien, los músicos son buenísimos, había algunos elementos de pirotecnia en el escenario y claro, tocaron su famosísimo cover a “Bohemian Rhapsody” así que no decepcionaron a nadie. La voz de Brendon es una bendición, aunque a veces peca en su uso de falsetes y tonos sobre-agudos, pero no sé por qué, siento que haber estado en Broadway le ayudó a controlarse muchísmo.

Llegó la hora de recibir a Lorde, quien estaba cerrando su gira en el festival, así que se le notaba muy emocionada. Con un vestido blanco tipo Björk, la cantante salió al escenario acompañada de bailarines que le dieron un plus a su show. Después estuvo varios momentos cantando sola, pero la verdad es que los bailarines si le ayudan mucho. Tiene una voz diferente y una presencia linda, espero que para sus próximas canciones pueda hacer algunas cosas distintas con su voz y los ritmos que tiene.

Uno de los momentos que más me estresó fue la presentación de The Chemical Brothers. Había muchísima gente abarrotada alrededor del escenario, el cual creo que no fue una buena opción para ponerlos, ya que había unos árboles a los costados que tapaban la vista de todo. Ya que me moví hasta atrás, pude ver un poco de los visuales que estaban proyectando, estaban increíbles, pero casi no se apreciaban desde donde estaba porque las pantallas no daban para más. Tocaron todas las canciones que la gente esperaba, el público se la pasó increíble bailando todo el rato, así que fue un buen show.

 

El momento final del día, la presentación del gran showman, Robbie Williams, al fin llegó. Entre gritos de miles de fans, el inglés salió entre bailarinas vistiendo una falda, tenis, una playera y con un micrófono en mano, tipo Freddie Mercury. Tenía músicos increíbles, tres coristas, un equipo de producción enorme y ente en el manejo de las cámaras. Me sentí muy emocionada de ver a un artista que escuchaba cuando era niña, cantando canciones que me sé de cajón y con una voz por la que no han pasado los años. En un momento del show, Robbie subió a una fan al escenario para cantarle “Something Stupid” y fue de los momentos más épicos que se han presenciado en el Festival Corona Capital, la chava hasta se lo sabroseó y lo besó. Robbie es muy gracioso y tiene una presencia increíble, no cabe duda que es un gran performer.

Día 2. Domingo 18 de noviembre.

 

Empecé mi día con el show de Nathaniel Rateliff & The Night Sweats. Debo decir que esperaba sorprenderme más, pero no me desagradó. Tiene algo honesto y puro, la música es muy buena y su forma de interpretar realmente te traslada al campo, pero no logré conectar del todo.

Fui a ver a Superorganism por mera curiosidad. Había escuchado que era una banda de chavitos muy populares en Internet, mi sorpresa fue que sí, son demasiado populares. La carpa donde se presentaron estaba a reventar, todos gritaban al ritmo de la música y en efecto, eran puros jovencitos. Llamaron mi atención los vestuarios que tenían, llenos de lentejuelas y colores, así como sus visuales, que iban acorde a la música que escuchábamos, ésta tenía tintes de electrónica, pop y lo-fi. Todo era muy feliz, excepto la niña vocalista, que tuvo siempre una cara de poker y nunca expresó emoción alguna.

Continué con The Lemon Twigs, una recomendación de muchos conocidos. Lo primero en llamar mi atención fue la energía y actitud de Michael D’Addario, quién desde que pisó el escenario robó miradas gracias a sus movimientos fuera de lo común, lo malo de esto es que a veces siento que era demasiado. Las voces de los hermanos Michael y Brian combinan increíblemente, hacen unas armonías hermosas que te dejan con ganas de más, el estilo de la música llama mucho la atención, ya que ambos son muy jóvenes y suenan a una banda casi de los 70. La forma en que se visten también es de notarse, tienen una estética muy trabajada.

Después fui a ver a Mercury Rev, una banda que hizo que mi corazón implosionara. Se sentía como un viaje astral que nos daba un break entre todo el bullicio del festival. Las melodías tocan fibras que muchas veces no llegamos a entender y la voz de Jonathan Donahue combina todo de repente.

MGMT fue uno de los actos donde más gente asistió. Estuvo lindo que pusieran props en el escenario para trasladar al público a su ambiente, el sonido fue muy bueno, toda la gente se emocionó de escuchar los éxitos de la banda, bailamos al ritmo de sus canciones y vimos esos increíbles visuales tan característicos de su estilo.

Poco a poco el festival llegaba a su fin. Mucha gente se reunió para ver la tan esperada presentación de Nine Inch Nails, quienes fueron recibidos entre gritos y aplausos en una atmósfera oscura y un poco claustrofóbica. Los norteamericanos comenzaron su show con gran fuerza marcada en el sonido de la batería y la voz de Trent Reznor. Llamó mucho la atención el manejo de las cámaras y luces que daban imagen a las pantallas, ya que ayudaban a crear ese ambiente tan extraño y surreal que nos encantó, además de que eran manejadas por personas que también eran parte del show, era como ver una escena de película. El sonido fue increíble, las luces también. De los mejores shows del día.

Mi visita al Autódromo Hermanos Rodríguez concluyó con New Order. Me emocionaba mucho verlos porque tengo varias canciones favoritas y siempre, no sé por qué, me hace muy feliz ver bandas “viejitas”. Creo que al escuchar en vivo, en el 2018 a una banda de los 80 como ellos, puedo decir que estaban adelantados a su tiempo o que su música es atemporal; cuando escuché tocar los teclados a Gillian Gilbert y la guitarra y voz de Bernard Sumner, sentí que era música actual, que el hecho de que tengan más edad que los que ahora son jóvenes no quiere decir que sean anticuados, me sorprendió su permeabilidad. El público en general se sentía en una vibra muy bonita, todos bailando solos o en grupos. Tocaron todos sus éxitos y el sonido fue muy bueno.

La novena edición del Festival Corona Capital llegó a su fin y me dejó un buen sabor de boca. Me abrió el panorama a las nuevas propuestas musicales jóvenes, no todas son algo que voy a escuchar, pero algunas se metieron a mi cabeza y seguro las seguiré. Me dio gusto poder ver a artistas consagrados que nunca pensé escuchar en vivo, siempre es bueno ver a los que han pasado ya muchos años en el negocio de la música, tanta experiencia y trayectoria siempre regala cosas buenas para el público. La organización me pareció buena, aunque algunos actos los hubiera acomodado en escenarios distintos para que se pudieran disfrutar mejor. Un año más que se cumple un fin de semana lleno de música y experiencias, veamos qué nos depara el próximo y qué sorpresas nos tienen en distribución, imagen y artistas.